En
el evento de Creatividad Empresarial organizado por la UPC, tuve la oportunidad
de escuchar la charla magistral de Tal Ben-Shahar sobre “La felicidad”. El conferencista tiene un PhD en
Comportamiento Organizacional por Harvard y dicta el curso de “Psicología
Positiva” en la misma universidad, en el que se inscriben 855 alumnos por
semestre, superando incluso al curso de “Introducción a la Economía”,
habiéndose convertido en el curso más popular de Harvard.
Ben-Shahar
ofrece seis consejos para ser feliz:
Cabe
mencionar sin embargo, que este no es el principio.
Silegman
hace la siguiente reflexión: “Cuando en las naciones no hay agitación civil ni
guerras, como en la Florencia del siglo XV, hay que hacer lo que se debe hacer
para que la vida valga vivirla y eso es psicología positiva”.
En
los últimos años, las clases de psicología positiva han surgido en más de 100
universidades en los EE.UU. con enorme inscripción de alumnos. Estos cursos pueden cambiar la forma en que
uno se ve asimismo y a su vida.
1. Darse
permiso para ser un ser humano. Cuando aceptamos emociones como el miedo, la
tristeza o la ansiedad como naturales, somos más propensos a superarlas.
Rechazar nuestras emociones, sean positivas o negativas, nos conducirá a la
frustración e infelicidad.
2. La
felicidad se encuentra en la interacción entre el placer y el significado. Ya sea en el trabajo o en el hogar, debemos
participar en actividades que sean personalmente significativas y agradables.
Si esto no fuera posible, debemos asegurarnos que durante la semana existan
momentos que nos proporcionen placer y significado.
3. Tener
en cuenta que la felicidad depende principalmente de nuestro estado de ánimo,
no de nuestro estado o del estado de nuestra cuenta bancaria. Salvo
circunstancias extremas, nuestro nivel de bienestar está determinado por
nuestra interpretación de los acontecimientos externos. Por ejemplo, vemos el
fracaso como catastrófico y no como una oportunidad de aprendizaje.
4. Simplificar.
En general estamos demasiado ocupados tratando de realizar más y más
actividades y en menos tiempo. La
cantidad influye en la calidad y compromete nuestra felicidad tratando de
“hacer demasiado”.
5. Recordar
la conexión mente-cuerpo. Lo que hacemos
o no hacemos con nuestro cuerpo influye en nuestra mente. Hacer ejercicio
regularmente, dormir lo suficiente y tener hábitos alimenticios saludables,
conducen a una buena salud física y mental.
6. Expresar
gratitud siempre que sea posible. Damos nuestra vida por sentada. Aprender a agradecer y saborear las cosas
maravillosas de la vida.
Ya en 2003 Marty
Silegman, profesor de la Universidad de Pensilvania, considerado el padre de la
psicología positiva por su erudición y los esfuerzos para promoverla, comenta
que vio una oleada similar cuando ofreció un curso en ese año. Vio el entusiasmo de
los estudiantes como un reflejo del enorme atractivo del movimiento de la
psicología en la sociedad en general, en
vista que vivimos en un entorno de ritmo rápido y competitivo, donde es
especialmente importante que las personas tomen tiempo para detenerse y
respirar.
Volviendo
a Lima, a la charla magistral de Ben-Shahar, las luces no se apagaron (lo que suele
hacer en ambientes cerrados); nos llevó a un par de minutos de meditación
pidiéndonos que cerráramos los ojos y nos concentráramos en nuestra respiración
y en la liberación de la tensión de nuestros cuerpos mientras nos decía:
“Simplemente deja ir”. “Deja que ocurra”, “Date permiso, date permiso para solo
ser”. Al abrir los ojos, todos nos
miramos entre sí. Lo que percibí en ellos fue mucha paz y tranquilidad.


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