Claudia Goldin, con cátedra vitalicia en Economía en las universdidades de Harvard y Pensilvania, fue galardonada con el Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia por su contribución al avance en la comprensión de los resultados del mercado laboral para las mujeres, siendo prionera en el estudio de su papel en la economía.
Los nombres femeninos son excepción entre los galardonados. De los 93 investigadores que lo han ganado, solo tres son mujeres. Claudia es la tercera mujer en ganar este premio que entrega casi un millón de dólares de reconocimiento. Las primeras dos fueron la estadounidense Elionor Ostrom en 2009 y la francesa Esther Duflo en 2019. Claudia suele ser considerada una de las 10 economístas más influyentes del mundo.
Es experta en historia económica de los últimos 200 años, economía del trabajo y cuestiones de género. En estos dos últimos demuestra que la desigualdad salarial no es tanto una cuestión de discriminación, sino que refleja el elevado costo de la flexibilidad laboral y la conciliación del trabajo con la vida familiar
Su investigación se centra en comprender la brecha de género en el ámbito laboral y en buscar soluciones para promover la igualdad de oportunidades, habiendo arrojado a la luz cuales son las razones que existen detrás de las diferencias salariales entre damas y varones, así como sobre las barreras que dificultan la paricipación plena y equitativa de las mujeres en el mercado laboral.
Asimismo, sus estudios proporcionan información valiosa sobre los efectos de las políticas y las decisiones gubernamentales en el mercado laboral femenino, lo que ha llevado a un mayor reconocimiento de la importancia de fomentar la igualdad de oportunidades en todas las áreas de la sociedad.
Es destacable su incansable dedicación para impulsar el progreso en el ámbito de la igualdad de género y su trabajo continúa inspitando a futuras generaciones de economistas y líderes. Su legado perdurará como un faro de esperanza en la incansable búsqueda de un mundo más equitativo.
Claudia es completa. En sus más de 45 años de carrera ha estudiado los efectos económicos del cambio tecnológico, la desigualdad, la educación, la contaminaciuón del agua y la corrupción, además de sus estudios y conocimientos sobre el papel de la mujer en la economía estadounidense. Suele ser invitada especial en los Actos del Día por la Igualdad Salarial.
Ha recibido los siguientes premios:
Y el siguente nobramiento:
2013-2014 Presidenta de la Asociación Económica de los Estados Unidos.
2017 Durante 28 años Claudia fue Directora del Programa de Desarrollo de la Economía Estadounidense de la oficina Nacional de Estudios Económicos (NBER).
Nacida en el Bronx, distrito de NY un 14 de mayo de 1946 recuerda su temprana fascinación por la investigación y la exploración intelectual, que la llevó a sumergirse en las maravillas de los museos de Manhattan y a enamorarse de la arqueología primero y la bacteriología después.
LA ACADEMIA
Es así que se matricula en la Universidad de Cornell para estudiar microbiología, pero luego decidió dedicarse a las humanidades y a las ciencias sociales, sobre todo a Historia y Economía, sus especializaciones. Es doctorada en organización industrial y economía laboral en 1972 por la Universidad de Chicago.
En las últimas dos décadas ha publicado un número creciente de artículos sobre historia económica en reconcidas revistas de Economía.
Claudia explica porqué la historia es importante para la Economía en su libro The Race between Education and Technology (2008), autoría compartida con su esposo Lawrence Katz.
Comprueba que desde hace 20 años, por cada mujer con especialización en Economía hay 3 hombres, lo cual indica que muchas jóvenes no se sentían atraídas por esta especialización.
Igualdad: la última frontera - Estados Unidos
La revolución silenciosa, sin embargo, no cerró la brecha salarial de género. En el artículo titulado "A grand Gender Convergence: Its Last Chapter" (2014) señalaba que reducir la brecha era uno de los últimos retos para alcanzar la igualdad de género en el trabajo en norteamérica y otras economías avanzadas.
Demostró que gran parte de la brecha salarial es consecuencia del elevado costo de la "flexibilidad temporal", es decir, el hecho que la mujeres trabajan en horario reducido o más fexible para poder atender a su familia.
Así, la reducción de la brecha pasa por reestructurar el empleo para ofrecer más flexibilidad a todos los trabajadores, reduciendo los costos que acarrea. Aunque una modificación tan importante puede parecer una tarera monumental, Claudia señala que el cambio ya se ha producido en ámbitos como la tecnología, la ciencia y la salud, lo que beneficia a ambos sexos.
Cómo vamos en Perú
Mi colega Carolina Trivelli publicó en la prensa información interesante al respecto.
Nos hace ver que Claudia describe que no hubo un crecimiento ascendente, si no, en forma de "U" (ver gráfico).
Elab. Nobel Prize/Johan JarnestadCODA: Mi experiencia en el Banco Central de Reserva del Perú demuestra que cada vez es mayor el número de mujeres que ocupan actividades especializadas, sobre todo en la Gerencia de Estudios Económicos, área core del Banco donde inicié mi carrera profesional en 1983 y en la gerencia de Invesiones Internacionales donde me desempeñé como funcionario.




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